Friday, September 07, 2007

ANGUSTIAS EN LOS DIAS DEL TERREMOTO EN EL SUR

Por cuestiones del trajín laboral, el miércoles 15 de agosto comencé la mañana visitando Radio la Voz de la Selva, en dicho lugar me encontré con Rubén Meza, él estuvo muy pilas como siempre, sobretodo con la joda. En la cabina comenzaba el programa de TRAN-C, cuando por allí Rubén me preguntó si sentí el temblor, la verdad yo no lo había sentido, pero le dije de forma graciosa que estaba loco, y que él tenia alucinaciones, al final creo que sólo fueron sus presentimientos.
En realidad nunca me han asustado los temblores, ni cosas por el estilo, sobretodo porque vivo en Iquitos, considerado por muchos el paraíso pues acá no suceden esos tipos de eventos, tampoco tenemos peligro de tsunamis, huracanes, ni el frío, ni el calor, ni tampoco en plena época terrorista nuestro Iquitos fue tomada por los grupos de guerrilla como si casi todas las ciudades del Perú, aunque en los últimos 3 años el índice de delincuencia común se ha incrementado considerablemente, alterando la tranquilidad de nuestra ciudad. En verdad ese día nadie se imaginaba que en la noche el sur iba ser invadido por la desgracia.

Aquella tarde estuve metido en mis reuniones, y cuando terminamos a eso de la 7 PM. Me telefonea un amigo y me comenta que hubo un fuerte temblor en Cajamarca. Lo primero que vino a mi mente fue que no tenía familiares en esa ciudad, pero me apenaron las construcciones precarias que yo sé, abundan en los andes peruanos, que de seguro habían sido destruidos.

Al regresar a casa, a ver si mi vieja me había sobrado la cena, prendí la TV, y Alan García comenzaba su mensaje a la Nación, con todos los datos inexactos que comentó, donde incluso se habló de escasas victimas. Fue tan mediocre la gestión de información y de las telecomunicaciones de la oficina de la Presidencia de la Republica, que nadie en el gobierno imaginaba el estado deplorable en el que habían quedado cientos de familias distribuidos en decenas de ciudades, pueblos y asentamientos humanos ubicados al sur de Lima.


Recién cuando sintonice la Ventana Indiscreta, me percaté que la verdadera Zona afectada eran ciudades de la Región Ica y aledaños. Lo primero que vino a la mente fue mi hermano que trabaja como funcionario de una entidad bancaria Iqueña. Me pregunté varias cosas. Y hasta comprendí por que mi amigo Rafael Flores había fallado nuestra reunión pactada, pues él tiene una hermana y sobrinas que hasta el terremoto vivían en un cuarto piso en Pisco.

Me imagino aquella noche, a muchos loretanos tratando de comunicarse con sus familiares de Ica, me imagino tanta angustia e incertidumbre y hasta desesperación pues con el correr de la noche se incrementaban las muertes y número. Pensé en ir a la casa de mi pata Rafael Flores, pero la verdad yo no ayudo mucho a las personas con angustia, encima creo que soy sensible a las emociones fuertes. Al día siguiente me comentó Rafael, que recien a las 4:00am lograron comunicarse con su hermana, y que por fortuna los daños físicos no habían sido de consideración, al menos ella y sus hijas habían sobrevivido a la catástrofe. Sin embargo yo aún no sabía nada de mi hermano, y mi raciocinio me decía que las noticias malas corren más rápido, pues ningún familiar nos había comunicado nada (si le hubiera pasado algo ya me habrían dicho). Aunque la verdad ya me estaba preocupando.

Al día siguiente despues de almorzar, fui a visitar a mi padre, y de verdad lo encontré preocupado, pues es desesperante tener la incertidumbre de no saber la condición de los tuyos. Por lo que yo mismo fui a buscar a otra hermana, para saber más información, la misma que me dijo que mi hermano estaba bien, sin ningún rasguño, a lo que de forma alegre comente: “Mala hierva nunca muere”.

Desde aquel día todos los programas periodísticos cubren sus noticias desde Ica, sobre todo desde Pisco. Los mismos han conseguido un gran interés de la prensa internacional que a la vez ha generado la solidaridad de otras naciones e instituciones para hacer donaciones, junto a la ayuda de todas las regiones del Perú donde también se incluye Loreto, sin embargo a partir de ello surgieron otras situaciones avergonzantes que comenté en un post anterior.

He visto colas inmensas para donar sangre y víveres para los damnificados, y he visto a todo el mundo haciendo aportes. Eso es algo que si debemos agradecerle a los medios de prensa que a través del uso de tecnología de información y comunicación han logrado persuadir a la comunidad global. Sin embargo expreso mi repudio a la falta de solidaridad de los distribuidores de ayuda, para con los pueblos de la sierra iqueña, ayacuchana y huancavelicana. Cuyo aislamiento empeoro con el terremoto. Me hace recordar a los inicios de los 90, que sucedió una desgracia parecida en la amazonía, específicamente en la ciudad de Moyabamba, donde muchas familias perdieron todo. Hubo varios muertos. Pero en aquella oportunidad no hubo interés de la prensa, y los moyobambinos tuvieron escasa ayuda para reconstruir su ciudad. En si no entiendo porque no hay trato e interés igualitario con las poblaciones andinas y del interior del país. Por que a muchos peruanos les da igual la situación de nuestros compatriotas más pobres, que a la vez son los que menos tienen.

Por último al tercer día recibo una llamada de un amigo vinculado al diario Perú 21, y me comenta que esta colaborando con un reportaje en Pisco. Y la descripción que me da de lo que percibían sus ojos eran muy aterrorizador y espeluznante. Según dijo habían decenas de muertos en las calles y plazas, y las autoridades y ciudadanos podían hacer muy poco.

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